RCD: Residuos de Construcción y Demolición

Recientemente he terminado un curso de Técnico en Gestión Integral de Residuos. De todo lo que he aprendido, me parece interesante mostrar los aspectos importantes a tener en cuenta en la edificación y que puedan servir como guía.

Composición

El volumen total de los Residuos de Construcción y Demolición (RCD) se clasifica en dos grandes grupos; escombros, que suponen el 75% en peso de los RCD y envases y otros, con el 25% restante. Su composición en peso sería la siguiente:
La composición de los RCD también varía según la actividad; demolición, obra nueva o rehabilitación.

Fuente: CEDEX: Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas. Ministerior de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (Aquí)

Principios

La principal normativa a aplicar en España en cuanto a gestión de residuos es la Ley 22/2011 de residuos y suelos contaminados. Esta Ley define como Residuo de Construcción y Demolición “aquellas sustancias u objetos que su poseedor deseche o tenga la intención u obligación de desechar, generados en obras de construcción y demolición”.
Un aspecto fundamental de esta Ley es el principio de jerarquía, que no es precisamente un concepto nuevo. Digo esto, porque es muy probable que nos suene a la ley de las 3R (con algunas letras más).

Prevención (o reducción)

Dice el refrán de los residuos que: el mejor residuo, es el que no se generaEs pegadizo, suena bien, y poca gente lo tiene en cuenta. Desde el mismo diseño, pasando por la elección de materiales, la ejecución, hasta la ulterior demolición se deberá tener en cuenta los residuos que allí se generarán y si existe alguna forma de prevenirlos, si no, de reducirlos.

Preparación para la reutilización

Suena raro al principio pero me parece genial. No es reutilización si no existe un proceso que repare, restaure o acondicione un producto para darle una vida extra. Y escribo extra porque ha de ser idéntica para la que fue diseñado, de lo contrario se consideraría valorización, que veremos adelante.

Reciclado

De este se tiene un mayor conocimiento, sin duda. Una vez que la vida útil de un producto está agotada, debemos pensar en retornar las materias primas a la cadena de producción, evitando así la extracción de nuevos recursos y el impacto energético y medioambiental que esto conlleva.

Otro tipo de valorización (incluso energética)

Cuando pensábamos que el reciclado era el fin del camino, ¡plof! Aparece la ¿va-lo-ri-za-ción? Con los residuos que llegan hasta aquí, podemos hacer dos cosas: incinerarlos y extraer la energía que aun contienen; OJO, no vale todo ni de cualquier manera… O por el contrario, darles una nueva vida (ahora sí) como parte de otro producto o con un nuevo uso distinto para el que fue concebido. Idea que me gusta mucho más.

Eliminación

CUANDO NO EXISTA OTRA OPCIÓN, no nos quedará mas remedio que deshacernos de los residuos en vertederos. Que, por si alguien no lo sabe, son lugares pensados y habilitados para depositar residuos de manera controlada.

Clasificación

Todos los residuos disponen de un código de identificación recogido en la Orden MAM/304/2002 por la que se publican las operaciones de valorización y eliminación de residuos y la Lista Europea de Residuos (LER). Se trata de un código de 3 pares de dígitos que los clasifica en grupos, familias y subfamilias, denominándolos como peligrosos o no. En el capítulo 17 encontraremos los RCD, por ejemplo;
17 06 01* Materiales de aislamiento que contienen amianto. (El asterisco designa a un residuo peligroso)

Obligaciones

El Real Decreto 105/2008 por el que se regula la producción y gestión de los residuos de construcción y demolición, recoge las obligaciones de productor, poseedor y gestor, entre las que cabe destacar las siguientes:

Productor (titular de la licencia o en bien inmueble en su caso)

  • Incluir en el proyecto de ejecución un Estudio de Gestión de RCD
  • Hacer un inventario de los residuos peligrosos
  • Disponer de la documentación que acredite la correcta gestión de los RCD

Poseedor (persona que tenga en su poder los RCD incluidos constructores, subcontratistas y trabajadores autónomos)

  • Presentar un Plan de Gestión de RCD
  • Entrega y posesión de la documentación que acredite la correcta gestión de los RCD
Por todo ello, considero que es de vital importancia la presencia de agentes de la edificación formados en estos aspectos, que sepan de la importancia de la correcta gestión de los residuos y los beneficios que esto aporta al medio ambiente.
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