El confort de Agustín

La demanda energéticaes la energía necesaria para mantener en el interior del edificio unas condiciones de confort. En otras palabras, que Agustín este “a gustín”. Sabemos que no todo el mundo se siente cómodo en las mismas condiciones térmicas, por ello se dice que el confort es una sensación de bienestar subjetiva respecto al ambiente. Los factores que influyen en el confort higrotérmico pueden ser ambientales o personales:

Ambientales

Temperatura: Normalmente se contempla una temperatura del aire de 20 – 26ºC como la confortable. También es deseable que las paredes, suelos y techos se encuentren a temperaturas similares.
Humedad relativa: En general se consideran adecuadas concentraciones de vapor de agua en el ambiente entre el 30 – 70%. El yeso y el barro son buenos reguladores de la humedad.
Velocidad del aire: Una ligera corriente de aire puede variar la sensación térmica hasta en 3ºC. Pero si se utilizan velocidades mayores a 2 m/s estas comienzan a ser desagradables.

Climograma de Givoni – Zona de confort y estrategias a seguir

Personales

Vestimenta: El tipo y la cantidad de ropa también influyen. La vestimenta se expresa en un índice llamado CLO. Una persona vestida con un traje completo es igual a 1 CLO.
Metabolismo: En función de la actividad que se desarrolle, la edad y el peso de la persona la sensación de confort varía. Este coeficiente se mide en MET. Una persona sentada y relajada corresponde a 1 MET = 58,20 W/m2.

También es importante evaluar otro tipos de confort que influyen en el bienestar de los habitantes de un edificio como el lumínico y el de la calidad del aire. Una mala iluminación o un aire muy cargado nos puede hacer sentir incómodos. En el siguiente post trataré la demanda energética y los factores que influyen en ella.

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